Membresía

El Nuevo Testamento de la Biblia  presenta grupos de cristianos identificables, comprometidos primero con Jesucristo como Salvador y Señor, y después comprometidos los unos con los otros como una congregación local.

Todo creyente es llamado a servir de forma mutua en la asamblea local por medio de alentar,
exhortar y emplear sus dones espirituales.

(Hebreos 10:24-25; Juan 15:13; 1 Corintios 15:58; Gálatas 5:13; Efesios 4:12; 1 Pedro 2:16-17; 1 Pedro 4:10-11)

Para poder implementar los principios de responsabilidad y compromiso de una congregación de Jesucristo, definidos y practicados en las primeras iglesias, y para cumplir con los requisitos del gobierno para registrarse como una iglesia, hay la necesidad de tener una membresía formal en la Iglesia.

Los requisitos para poder ser miembro de esta Iglesia son:

  1. Hacer pública confesión de fe en Jesucristo como Hijo de Dios y reconocerle como Salvador personal y Señor de su vida.
  2. Ser bautizado como creyente en Jesucristo en el seno de la iglesia cristiana evangélica.
  3. Tener una edad mayor de dieciocho años.
  4. Haber cumplido con el curso de adoctrinamiento establecido por el Consejo de Ancianos.
  5. Estar de acuerdo con la confesión de fe presentado en los Estatutos de la iglesia.
  6. Mantener en público y privado una conducta dirigida hacia la santidad de Dios que manifiesta sumisión a Jesucristo.

Los derechos de los miembros de esta Iglesia son:

  1. Recibir la asistencia, los servicios y las atenciones espirituales propios de una iglesia cristiana evangélica para con sus miembros.
  2. Ser adiestrado para el servicio cristiano, según los dones espirituales y las habilidades naturales que el Señor le haya dado.
  3. Participar en el desarrollo de las metas y las actividades del ministerio de la Iglesia en la cual sirve y aportar recomendaciones en la elaboración de las metas a corto y largo plazo de la Iglesia.
  4. Nombrar candidatos para los cargos de anciano y diácono y diaconisa.
  5. Participar en las Asambleas Generales de la Iglesia.
  6. Someter a la consideración del Consejo de Ancianos los asuntos y las recomendaciones que considere pertinentes para el mejor logro de los fines de la Iglesia.

Siendo que la membresía es un compromiso de apoyar la misión de la Iglesia Cristiana Fuente de Paz y Esperanza, los miembros deben reafirmar su compromiso cada año. Esto normalmente se hace durante la Asamblea Anual.